El prurito es uno de los signos clínicos más frecuentes en la consulta de animales de compañía y, al mismo tiempo, uno de los más complejos de manejar. En la práctica diaria, no representa una enfermedad en sí misma, sino la manifestación común de múltiples procesos dermatológicos. El error más frecuente es abordarlo únicamente como un signo aislado, sin una estrategia diagnóstica que permita identificar y controlar la causa subyacente. [3,4,6]
Desde la experiencia clínica, el manejo exitoso del prurito no depende exclusivamente de “qué tan rápido desaparece la comezón”, sino de qué tan bien se integra el control de los signos dentro de un plan diagnóstico y terapéutico estructurado. En este contexto, el desarrollo de terapias dirigidas, como los inhibidores selectivos de la vía JAK-STAT, ha permitido mejorar el bienestar del paciente sin perder de vista la etiología del cuadro. [5,6]
El prurito en el perro: un signo con múltiples orígenes
En la mayoría de los pacientes caninos, el prurito se asocia a uno o más de los siguientes grupos etiológicos: dermatitis alérgicas, dermatitis atópica, infecciones cutáneas secundarias y alteraciones de la barrera cutánea que perpetúan la inflamación. [3,4,6]
Dentro de las dermatitis alérgicas, es fundamental reconocer que se clasifican según el origen del alérgeno y el mecanismo de sensibilización. La alergia ambiental (dermatitis atópica canina) corresponde a una predisposición genética en la que el animal desarrolla una respuesta inflamatoria frente a alérgenos como ácaros del polvo, pólenes, mohos y epitelios, que penetran principalmente a través de una barrera cutánea alterada y desencadenan prurito crónico. La alergia alimentaria es una reacción inmunológica específica frente a proteínas de la dieta —frecuentemente pollo, res, lácteos o soya— y se manifiesta por prurito no estacional, a menudo acompañado de signos gastrointestinales como diarrea o vómito. La dermatitis alérgica por picadura de pulga (DAPP) constituye una reacción de hipersensibilidad a componentes de la saliva del ectoparásito, en la cual incluso una sola picadura puede inducir un prurito intenso y lesiones autoinfligidas desproporcionadas, especialmente en región lumbosacra, base de la cola y muslos. [3,4,5,6]
Las ectoparasitosis (como sarna sarcóptica o infestaciones por pulgas) deben considerarse siempre como causa primaria o coadyuvante del prurito, incluso cuando no se observan parásitos de forma directa. Las infecciones secundarias por bacterias (pioderma superficial) y por levaduras (dermatitis por Malassezia pachydermatis) actúan como factores perpetuantes, amplificando la respuesta inflamatoria y el prurito. Finalmente, la disfunción de la barrera cutánea, característica de la dermatitis atópica, favorece la pérdida transepidérmica de agua y la penetración de alérgenos y microorganismos, cerrando un círculo vicioso de inflamación y prurito. [3,4,6]
Desde un punto de vista clínico, es esencial recordar que la dermatitis atópica canina es un diagnóstico de exclusión. Antes de establecerlo, deben descartarse de manera sistemática las causas parasitarias, infecciosas y dietarias mediante un protocolo ordenado que incluya control estricto de ectoparásitos, citología cutánea, pruebas terapéuticas frente a infecciones secundarias y dietas de eliminación. Este enfoque está respaldado por las guías internacionales elaboradas por el International Committee on Allergic Diseases of Animals (ICADA), la World Association for Veterinary Dermatology (WAVD) y el consenso del American College of Veterinary Dermatology (ACVD), las cuales establecen algoritmos diagnósticos y criterios clínicos para la identificación y el manejo integral del prurito y de la dermatitis atópica canina. [3,4,6]

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Consideraciones especiales en cachorros con prurito
El prurito en cachorros representa un desafío particular. En pacientes jóvenes, las causas más probables no siempre coinciden con las del perro adulto. En este grupo etario, deben priorizarse diagnósticos como sarna sarcóptica, dermatofitosis, demodicosis asociada a infecciones secundarias y dermatitis alérgica por picadura de pulga. [3,6,7]
En la práctica clínica, esto implica que ningún perro con prurito debe ser catalogado de forma prematura como atópico sin una evaluación básica que incluya:
- Confirmación del control efectivo de ectoparásitos.
- Raspados cutáneos y citología, según el patrón lesional.
- Evaluación del estado general y de la presencia de infecciones secundarias.
El control temprano del prurito en perros es importante, pero siempre debe ir acompañado de una investigación diagnóstica adecuada para evitar cronificación del problema. [3,4,6]
Control del prurito: alivio de los signos con criterio clínico
Cuando el prurito es moderado a severo, el control temprano de los signos temprano cumple una función clave, ya que reduce el autotrauma, disminuye el riesgo de infecciones secundarias y mejora la calidad de vida del paciente y del tutor. No obstante, este abordaje debe entenderse siempre como una medida concomitante y de soporte, y no como un sustituto del proceso diagnóstico. Su objetivo es estabilizar al paciente mientras se desarrollan, de forma ordenada y completa, las pruebas necesarias para identificar la causa primaria del prurito, tales como el control parasitario, la evaluación citológica, el manejo de infecciones secundarias y las dietas de eliminación, que requieren tiempo para su correcta interpretación. [3-6]
En este escenario, la elección del tratamiento antipruriginoso debe basarse en el perfil del paciente, la duración esperada del tratamiento y el objetivo clínico. No todos los casos requieren la misma estrategia, ni todos los pacientes responden de igual manera a una misma intervención. [3,5,6]

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Numelvi® (atinvicitinib): enfoque JAK-1 en el control del prurito
Numelvi® contiene atinvicitinib, un inhibidor selectivo de la enzima JAK-1, involucrada en la señalización de citocinas relacionadas con el prurito y la inflamación en la dermatitis y atópica. A diferencia de abordajes más amplios, la inhibición selectiva de JAK-1 permite un control dirigido de estas vías de señalización, con un perfil farmacológico enfocado. Es fundamental resaltar que este mecanismo corresponde a una modulación de la señalización celular, orientada al control de los signos clínicos, por lo que Numelvi® actúa como una herramienta que reduce el prurito y la inflamación, pero no modifica la etiología ni corrige la causa subyacente de la enfermedad alérgica, la cual debe ser identificada y abordada mediante un enfoque diagnóstico y terapéutico integral. [1,2,5,6,8]
Desde el punto de vista clínico, Numelvi® está indicado para el control del prurito asociado a dermatitis alérgica, incluida la dermatitis atópica canina. Su uso debe considerarse como parte de un plan terapéutico integral, y no como una solución aislada. [1,2,6]
Es importante resaltar que, antes de instaurar este tipo de tratamiento, deben identificarse y tratarse las causas primarias y los factores complicantes, como infecciones bacterianas, dermatitis por Malassezia o ectoparasitosis activas. El control del prurito sin manejo de estos elementos suele traducirse en respuestas parciales o recaídas tempranas. [3-6]
Integración de Numelvi® en la práctica clínica diaria
En la experiencia clínica, el mayor beneficio de un inhibidor selectivo de JAK-1 se observa cuando se utiliza de manera estratégica:
- Como apoyo al control del prurito mientras se completa el proceso diagnóstico.
- Como parte del manejo a mediano o largo plazo de pacientes con dermatitis atópica confirmada.
- Como herramienta para mejorar la adherencia del tutor al plan terapéutico, al reducir de forma efectiva el rascado y el malestar del animal. [3,5,6,8]
El Médico Veterinario debe evaluar de forma individual cada caso, considerando edad, condición general, comorbilidades y tratamientos concomitantes, siempre dentro de las indicaciones y precauciones descritas del producto. [1,2,8]

Conclusiones.
El prurito en el perro constituye un desafío clínico multifactorial que exige un abordaje sistemático, basado en la identificación y control de las causas primarias, así como de los factores perpetuantes. La correcta clasificación de las dermatitis alérgicas, el descarte riguroso de ectoparasitosis, infecciones secundarias y reacciones adversas al alimento, y la aplicación de algoritmos diagnósticos respaldados por guías internacionales permiten establecer diagnósticos más precisos y planes terapéuticos racionales. En este contexto, el control sintomático temprano debe concebirse como una medida concomitante que protege la integridad cutánea y mejora la calidad de vida del paciente mientras se completa el proceso diagnóstico. Herramientas farmacológicas dirigidas, como el inhibidor selectivo de JAK-1 atinvicitinib (Numelvi®), aportan un control eficaz del prurito y la inflamación mediante la modulación de la señalización de citocinas, sin intervenir sobre la etiología de la enfermedad. Su integración adecuada dentro de un plan clínico integral, bajo supervisión veterinaria y conforme a las guías internacionales, permite optimizar el bienestar del paciente, mejorar la adherencia del tutor y sostener resultados terapéuticos a mediano y largo plazo en perros con dermatitis alérgica, incluida la dermatitis atópica canina.

Referencias:
- European Medicines Agency (EMA). (2025). Numelvi® (atinvicitinib): European Public Assessment Report (EPAR).
- European Commission. (2025). Numelvi® (atinvicitinib): Summary of Product Characteristics (SmPC).
- Miller, W. H., Griffin, C. E., Campbell, K. L., et al. (2023). AAHA management of allergic skin diseases in dogs and cats: 2023 guidelines. Journal of the American Animal Hospital Association.
- Eisenschenk, M. C. N., Olivry, T., Bizikova, P., et al. (2024) . ICADA 2023: updated definition, clinical features, and diagnosis of canine atopic dermatitis. Veterinary Dermatology.
- Bruet, V., Bourdeau, P., Roussel, A., et al. (2022). Guidelines for the use of antipruritic drugs in dogs. Veterinary Dermatology.
- Drechsler, Y., Kennis, R. A., & Santoro, D. (2024). Canine atopic dermatitis: current understanding, impact, and management strategies. Frontiers in Veterinary Science.
- Mueller, R. S., Bensignor, E., Ferrer, L., et al. (2020). Treatment of demodicosis in dogs and cats: clinical practice guidelines of the World Association for Veterinary Dermatology. Veterinary Dermatology.
- MSD Animal Health. (2025). Scientific and regulatory communications on atinvicitinib (Numelvi®).
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