Avicultura

Infecciones virales en aves en Latinoamérica: revisión histórica delas principales enfermedades y su impacto productivo en pollos deengorde y ponedoras

La avicultura latinoamericana se ha desarrollado bajo una presión sanitaria constante, caracterizada por la circulación endémica y, en algunos casos, epidémica de diversos agentes virales que afectan tanto a pollos de engorde como a gallinas ponedoras, situación documentada de forma reiterada por organismos internacionales como la FAO y la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH) a través de sus sistemas de notificación y análisis epidemiológico regional. Estas infecciones no solo han condicionado la evolución de los programas de vacunación, bioseguridad y vigilancia epidemiológica, sino que han determinado de manera directa la eficiencia productiva, la estabilidad de los lotes y la competitividad del sector a nivel regional e internacional. [1,2]

Desde una perspectiva histórica y productiva, el impacto real de las virosis aviares no depende exclusivamente del agente etiológico, sino de su interacción con factores como densidad poblacional, tipo de sistema (intensivo, semi-intensivo, traspatio), manejo, estatus inmunitario, coinfecciones bacterianas y calidad de los programas sanitarios. En este contexto, enfermedades como la enfermedad de Newcastle, la Bronquitis infecciosa aviar, la enfermedad de Gumboro, la Laringotraqueítis infecciosa, la Influenza aviar y el Metapneumovirus aviar han moldeado el desarrollo de la sanidad avícola en América Latina. [1,3,4,5,6]

Enfermedad de Newcastle: pilar histórico de la sanidad aviar

La enfermedad de Newcastle ha sido, durante décadas, una de las virosis de mayor impacto en la avicultura latinoamericana, tanto por su elevada contagiosidad como por sus consecuencias productivas y comerciales. En pollos de engorde, los brotes se asocian a disminución del consumo, menor ganancia diaria de peso, deterioro de la conversión alimenticia y aumento de decomisos por lesiones respiratorias y sistémicas. En aves ponedoras, el impacto se manifiesta principalmente como caídas abruptas de la postura, alteraciones en la calidad del huevo y prolongados periodos de recuperación productiva. [1,8]

La historia de la enfermedad de Newcastle en la región consolidó la vacunación sistemática y la bioseguridad como ejes fundamentales de los programas sanitarios, y estableció el concepto de que una virosis respiratoria puede generar pérdidas económicas significativas aun cuando la mortalidad sea limitada. Este enfoque se encuentra actualmente respaldado por normativas sanitarias nacionales alineadas con los estándares de la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH), que reconocen a Newcastle como una enfermedad de notificación obligatoria y establecen requisitos específicos de vigilancia, vacunación y control; no obstante, la aplicación de estas medidas varía entre países según su estatus sanitario, el tipo de producción y los programas oficiales, dando lugar a esquemas regulatorios diferenciados en función del riesgo epidemiológico y de las exigencias de los mercados. [1]

Bronquitis infecciosa aviar: variabilidad viral y daño reproductivo

La Bronquitis infecciosa aviar constituye uno de los mayores desafíos sanitarios por su elevada variabilidad genética y antigénica. En Latinoamérica se han descrito múltiples variantes y linajes, lo que ha obligado a ajustar de forma continua las estrategias de vacunación y los esquemas de vigilancia. [3,7]

En pollos de engorde, la bronquitis infecciosa se asocia a retraso en el crecimiento, peor conversión alimenticia y mayor predisposición a infecciones respiratorias secundarias. En ponedoras, el impacto es particularmente crítico, con disminución de la producción, defectos de la cáscara y alteraciones en la calidad interna del huevo; sin embargo, la severidad de las lesiones reproductivas y la probabilidad de secuelas permanentes del oviducto no son uniformes, sino que dependen del linaje/variante viral circulante y, de forma determinante, de la edad al momento de la infección, siendo más consistente el riesgo de daño irreversible cuando la exposición ocurre en etapas muy tempranas de la vida productiva. Por ello, esta enfermedad reforzó la necesidad de integrar diagnóstico virológico y caracterización molecular como soporte a los programas de control. [3,7]

Enfermedad de Gumboro: inmunosupresión y pérdidas indirectas

La enfermedad infecciosa de la bolsa, causada por el virus de Gumboro, ha sido determinante por su marcado efecto inmunosupresor. Su importancia productiva radica principalmente en la reducción de la respuesta a otras vacunas, el aumento de la susceptibilidad a infecciones secundarias y la pérdida de uniformidad de los lotes. [7]

En pollos de engorde, Gumboro se traduce en mayor variabilidad de peso, peor desempeño y mayores costos sanitarios. En ponedoras, especialmente cuando la infección ocurre durante la recría, se observa una disminución de la uniformidad, alteraciones en la persistencia de la postura y mayor incidencia de problemas sanitarios a lo largo del ciclo productivo. Esta virosis consolidó el concepto de que la integridad del sistema inmune es un componente crítico de la eficiencia productiva. [7]

Laringotraqueítis infecciosa: persistencia en zonas de alta densidad avícola

La Laringotraqueítis infecciosa, causada por un herpesvirus aviar, mantiene relevancia en regiones con alta concentración de granjas. En pollos de engorde provoca cuadros respiratorios que reducen el consumo, la ganancia de peso y aumentan los decomisos en planta de beneficio. En ponedoras, se asocia a caídas de postura, incremento de mortalidad en brotes severos y recuperaciones productivas lentas. [5]

Un aspecto epidemiológico clave es la capacidad del virus para persistir en el hospedador y la posibilidad de que aves vacunadas actúen como portadoras, fenómeno que se ha asociado principalmente al uso de ciertos tipos de vacunas vivas atenuadas (CEO), las cuales pueden replicarse en el tracto respiratorio y facilitar la diseminación viral en ausencia de una inmunidad esterilizante. Esta condición obliga a integrar de manera estricta la vacunación con programas de bioseguridad, control de movimientos y manejo adecuado de lotes para reducir la circulación viral y lograr un control efectivo a nivel de campo. [5]

Influenza aviar: impacto sanitario y comercial

La Influenza aviar, especialmente en su forma de alta patogenicidad, ha redefinido los sistemas de vigilancia en Latinoamérica. La detección de focos en aves silvestres y de traspatio ha puesto de manifiesto el riesgo permanente de introducción a los sistemas comerciales, con consecuencias que incluyen sacrificio sanitario, restricciones al comercio internacional y afectación de la confianza de los mercados. [1,2]

Aunque la incidencia en la producción industrial es menor que en otros sistemas, el impacto potencial en términos económicos y productivo es elevado, lo que ha fortalecido el enfoque de vigilancia activa, notificación temprana y articulación bajo el concepto de Una Salud. [1,2]

Implicaciones productivas y conclusiones

El análisis histórico de las principales virosis aviares en Latinoamérica permite extraer conclusiones claras:

  1. Las mayores pérdidas económicas no siempre se asocian a mortalidad, sino al deterioro sostenido del desempeño productivo y de la uniformidad de los lotes.
  2. La bioseguridad continua es tan importante como la vacunación, especialmente en enfermedades con comportamiento endémico o con potencial de reemergencia.
  3. La vigilancia epidemiológica, el diagnóstico oportuno y la caracterización de variantes virales son esenciales para ajustar los programas de control a la realidad regional.

Las infecciones virales han sido y continúan siendo uno de los principales desafíos para la avicultura latinoamericana. Enfermedades como Newcastle, Bronquitis infecciosa, la enfermedad de Gumboro, Laringotraqueítis infecciosa, Influenza aviar y Metapneumovirus han marcado la evolución de los programas sanitarios y han demostrado que la estabilidad productiva depende de la integración entre bioseguridad, vacunación estratégica y monitoreo permanente, tanto en pollos de engorde como en aves ponedoras. [1-6]

Referencias:

  1. Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH). Código Sanitario para los Animales Terrestres: Influenza Aviar y Enfermedad de Newcastle. París: WOAH; 2024.
  2. Organización Panamericana de la Salud (OPS). Influenza aviar en las Américas: vigilancia y control. Washington DC: OPS; 2023.
  3. Lunge VR, et al. Emergence and dissemination of avian infectious bronchitis virus: historical perspective and current challenges. Pathogens. 2025.
  4. Mo J, et al. Infectious laryngotracheitis virus: epidemiology, control and global status. Pathogens. 2025.
  5. Alexander DJ, Senne DA. Newcastle disease and other avian paramyxoviruses. In: Diseases of Poultry. 13th ed. 2018.
  6. Eterradossi N, Saif YM. Infectious bursal disease. In: Diseases of Poultry. 13th ed. 2019.
  7. Jackwood MW, de Wit S. Infectious bronchitis. In: Diseases of Poultry. 13th ed. 2020
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