Ganadería

Buenas prácticas de manejo en la aplicación de vacunas para bovinos

25 mayo 2022

La aplicación de las vacunas para bovinos debe guiarse por buenas prácticas de manejo, como el almacenamiento correcto de los inmunizantes

La aplicación de vacunas para bovinos es fundamental para garantizar no solo el bienestar y buenas condiciones de salud de los animales, sino también la productividad del rebaño. A partir del contacto con el antígeno en forma inactivada o atenuada, los inmunizantes estimulan el desarrollo de anticuerpos en los bovinos. De esta manera, si el animal es expuesto a la infección, el mismo mostrará pocos o ningún signo clínico, lo cual reduce los costos del tratamiento y las pérdidas zootécnicas asociadas. Sin embargo, es necesario adoptar buenas prácticas de manejo en la vacunación, ya que la conducción inadecuada del procedimiento puede comprometer su eficacia, es decir, la inmunidad. Con eso en mente, preparamos un infográfico con las principales orientaciones a seguir en la vacunación:

Las vacunas para bovinos deben administrarse en animales sanos con niveles nutricionales y hormonales adecuados

Según las directrices de la Alianza para el Uso Responsable de Medicamentos en la Agricultura (RUMA), la administración de una vacuna en bovinos solo debe realizarse en animales sanos. Esto se debe a que es poco probable que el ganado enfermo desarrolle una respuesta inmunitaria adecuada y es más probable que surjan efectos adversos, especialmente si se administran vacunas vivas.

También con base en las recomendaciones de RUMA, se debe evitar la administración de inmunizantes en vacas y novillas en los 14 días previos al parto, ya que durante este período, la capacidad de respuesta a la vacunación puede verse afectada por cambios hormonales. Además, el manejo en este grupo sólo debe realizarse con vacunas autorizadas para su uso en animales gestantes.

Otra buena práctica de manejo es evaluar el estado nutricional y los niveles de hidratación de los bovinos antes de administrar la vacuna. Como se señala en un estudio publicado en Veterinary Clinics of North America Food Animal Practice, la formación de inmunidad depende de una cantidad significativa de energía en el cuerpo y, por lo tanto, el ganado desnutrido o deshidratado puede no tener la capacidad fisiológica para producir una respuesta vacunal adecuada.

Las buenas prácticas de manejo en vacunación incluyen condiciones de almacenamiento adecuadas y esfuerzos para mantener el bienestar animal

Una vez que se asegura que los animales están sanos y, por lo tanto, en condiciones de desarrollar una buena respuesta inmune, es necesario prestar atención a los cuidados relacionados con la dosis, la vía de administración indicada por el fabricante y las condiciones de almacenamiento del producto. Algunas recomendaciones generales para la administración de los diferentes tipos de vacunas bovinas incluyen:

  • Mantener la vacuna a una temperatura entre 2 ºC y 8 ​​ºC;
  • No congelar ni calentar;
  • Utilizar jeringas esterilizadas y desechar agujas dobladas, sin punta o dañadas;
  • Homogeneizar el contenido del vial antes de su uso, sin dejar que se forme espuma;
  • Verificar la fecha de caducidad del producto, ya que las vacunas caducadas no son aptas para su uso;
  • Comprobar el origen de la vacuna. Los buenos distribuidores tienen un control constante de la temperatura de almacenamiento;
  • No utilizar vacunas sobrantes, es necesario desechar las cantidades residuales;
  • Verificar en el prospecto del producto si es necesaria una nueva aplicación y la frecuencia indicada;
  • Efectuar la inmovilización adecuada de los animales antes de aplicar la vacuna, provocando el mínimo estrés;
  • Promover la vacunación en un ambiente tranquilo, evitando el estrés de los animales;
  • Verificar si la vacuna que será administrada responde a las necesidades sanitarias del sistema ganadero y si está de acuerdo con la indicación técnica del médico veterinario que atiende la granja;
  • Elegir profesionales bien capacitados para llevar a cabo la vacunación del ganado.
  • Realizar todo el proceso sin prisa, evitando accidentes, rotura de equipos, pérdida de vacunas y estrés en los animales.

En resumen, podemos decir que la adopción de buenas prácticas de manejo en la administración de vacunas para bovinos es importante para que los animales desarrollen una buena respuesta inmunológica. De esta forma, las inversiones en el programa de vacunación serán premiadas y habrá una menor probabilidad de que el ganado contraiga patógenos que puedan comprometer su productividad, como enfermedades respiratorias bovinas.