Animales de Compañia

Cómo bañar a un gato y a cada cuánto tiempo

29 junio 2021

Al bañar a un gato, no debe mojarse con agua el rostro del animal

Bañar a un gato es algo que deja muchas interrogantes, puesto que además de causar estrés a los animales, los felinos son capaces de autolimpiarse diariamente con la lengua. Otro punto de atención es que el contacto excesivo con el agua tiende a quitar la protección natural del pelaje de la mascota, lo que puede desencadenar una serie de problemas dermatológicos y eliminar feromonas que son importantes para la rutina del animal.

Pese a ello, en algunos casos bañar a los gatos es necesario, por lo que debe realizarse con cierto cuidado y con la frecuencia correcta. Para entender más sobre cómo los expertos pueden orientar a los cuidadores acerca del tema, hablamos con la veterinaria Carolina Mouco Mouretti, quien explicó cómo bañar correctamente a un gato (cachorro o adulto) y con qué frecuencia realizar el procedimiento.

Al final, ¿en qué circunstancias se puede bañar a un gato?

Aunque bañar a un gato no es imprescindible, en algunas situaciones de suciedad más pesada es necesario garantizar la limpieza de la mascota. El baño también puede estar indicado para el tratamiento y control de problemas de salud, como las dermatitis. En este caso, los profesionales deben orientar la forma correcta de dar el baño, así como productos específicos para el tratamiento.

Si el baño es necesario debido a la mucha suciedad, el veterinario debe enseñar a los cuidadores estrategias que ayuden a que la experiencia sea menos estresante para el felino. Como se señaló en un estudio del Journal of Veterinary Internal Medicine, el baño para los gatos es tan estresante que las concentraciones de cortisol en sangre se quintuplican después del procedimiento.

Además del estrés, bañar a los gatos también puede causar daño debido a algunas características del animal, como explica Carolina Mouco Mouretti: “Los felinos producen aceites naturales y esenciales para su pelaje y con baños frecuentes la piel del animal puede dañarse y quedar desprotegida”.

Por lo tanto, es importante destacar que el procedimiento solo será necesario si el gato se ha ensuciado excesivamente. “Depende mucho del estilo de vida del gato. Aunque no es recomendable, hay muchos gatos que deambulan libremente por el barrio. En estos casos, el baño debería ser más frecuente, ya que no es posible saber con qué estuvo en contacto. Por otra parte, los gatos que no salen, que solo se quedan en casa, pueden bañarse con menos frecuencia. Sin embargo, todos los casos deben evaluarse individualmente”, afirma la especialista.

Cómo bañar a un gato cachorro y adulto

Se cree que acostumbrar al animal a la rutina del baño a una edad temprana puede ayudarle a lidiar mejor con el agua. Es posible bañar a un cachorro de gato a partir de los 6 meses de vida y siempre y cuando haya recibido todas las vacunas. Este cuidado es fundamental para evitar que el felino sufra algún problema de salud como consecuencia del baño.

Al bañar a un gato, ya sea cachorro o adulto, tenga mucho cuidado, especialmente si es la primera experiencia del animal con el procedimiento. El cuidado debe comenzar unos días antes del día de limpieza. Lo ideal es cortar un poco las uñas del animal para evitar rasguños a la hora del baño. También se debe cepillar el pelo para eliminar el exceso, sobre todo si el pelo del felino es largo. A continuación, otras orientaciones que deben transmitirse a los cuidadores:

– Preparar el ambiente y cerrar las puertas para evitar que el gato se escape;

– Jugar un poco con el animal antes para que esté más amigable y usar juguetes dentro de la bañera vacía para que asocie el baño con un momento divertido;

– Usar tapones de algodón en los oídos de la mascota para evitar que entre agua en ellos;

– Iniciar el baño desde el cuello y continuar en la dirección del crecimiento del pelo.

Además, el rostro del animal se puede limpiar con un paño húmedo y se recomienda que el baño se realice por dos personas, una para contener y sujetar al gato y la otra para hacer la limpieza. “Seque al animal con una toalla y trate de realizar el procedimiento en días calurosos, para que pueda terminar de secarse al sol. No todas las secadoras son recomendables, debido a su temperatura y ruido”, afirma Carolina.

Baño en seco: el gato se adapta mejor a esta técnica

Como los gatos no suelen llevarse bien con el agua, el baño en seco es una excelente opción para el momento de la limpieza. Sin embargo, es importante señalar que el uso de esta técnica no altera la frecuencia natural de los baños, que son realizados por el propio gato. En caso de que el felino necesite una limpieza más compleja, es posible encontrar productos de baño en seco en textura espumosa o en spray. Estos deben aplicarse con masajes circulares y el exceso debe eliminarse del pelaje con ayuda de una toalla.

“Los gatos pueden bañarse, sin embargo, no tan a menudo como los perros. Por ello, lo más recomendable es cepillarlos y darles baños en seco para mantener sus pelos limpios y higienizados”, afirma la especialista. Al fin y al cabo, el animal estará limpio y perfumado sin causar demasiado estrés. Los productos para el baño en seco deben ser recomendados por especialistas en salud felina, ya que, al igual que los humanos, los gatos también pueden sufrir alergias. Lo ideal es que estos productos sean específicos para gatos y no tengan aromas fuertes para no perturbar el olfato del felino.

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