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Calicivirus felino: ¿Cómo se presenta y qué tratamiento existe?

El calicivirus felino (FCV) es un virus altamente contagioso que puede provocar lesiones en el gato que van de leves a graves. El virus no representa ninguna amenaza para el ser humano.

Existen numerosas cepas de FCV, la mayoría provocan enfermedades del tracto respiratorio y afectaciones en el epitelio de la cavidad oral asociándose con gingivitis/estomatitis crónica. Algunas pueden provocar infecciones subclínicas o inducir al “síndrome de la cojera”. Con este síndrome se presenta fiebre transitoria, cojera alternante en miembros pélvicos y dolor a la palpación de las articulaciones afectadas. La enfermedad por calicivirus felino virulento (VS-FCV), de aparición más reciente, presenta una elevada mortalidad, lesiones cutáneas edematosas y ulcerosas e ictericia. 

El curso clínico suele ser de 7-10 días y hasta 6 semanas en los casos más graves. Como ya vimos, los signos en el gato pueden variar dependiendo de la cepa de FCV que se trate. Al inicio, el gato tendrá signos similares a la gripe, con estornudos y congestión nasal. Puede haber grandes cantidades de secreción de los ojos y la nariz. Una respuesta febril aguda, inapetencia y depresión son signos comunes. También pueden aparecer rinitis serosa y conjuntivitis.

La lesión característica causada por el FCV es la ulceración de la mucosa oral. Las lesiones en la lengua o el paladar duro pueden aparecer inicialmente como vesículas que, posteriormente, se rompen. Ocasionalmente, se encuentran ulceraciones en el epitelio que cubre el tabique nasal medio. Los calicivirus más virulentos destruyen las células epiteliales de los bronquiolos y los alvéolos, lo que provoca un edema pulmonar agudo que evoluciona hacia una hiperplasia bronquiolar seropurulenta y una neumonía intersticial.

Se pueden presentar coinfecciones con Herpesvirus felino tipo 1. El cuadro clínico de ambas infecciones puede ser similar, siendo sumamente difícil diferenciar una enfermedad de la otra solo por su presentación clínica.

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La transmisión del FCV se produce en gran medida por contacto directo con secreciones oculares, nasales u orales de gatos infectados. Sin embargo, el FCV sobrevive mejor que el herpesvirus felino 1 (FHV-1) en el ambiente (~1 mes). 

Los gatos infectados de forma aguda suelen eliminar el virus durante 2-3 semanas, aunque algunos lo eliminan de forma persistente durante periodos variables, y la reinfección es común. Los portadores asintomáticos están muy extendidos y son importantes en la epidemiología de la enfermedad; la mayor prevalencia se da en grupos de gatos (25-40%), y la menor en animales domésticos (~10%). Por lo tanto, la enfermedad es más prevalente en las instalaciones de refugios y en criaderos donde los gatitos jóvenes son los más afectados, tras la disminución de los anticuerpos derivados de la madre.

¿Cuáles son las opciones de tratamiento para los gatos con calicivirus?

En la actualidad no existe ningún tratamiento para detener el virus, pero podemos ofrecer cuidados de apoyo a nuestro paciente con tratamiento sintomático mientras su sistema inmune lucha contra la infección. La mayoría de los gatos pueden recuperarse en casa, pero los pacientes gravemente afectados pueden necesitar cuidados intensivos con el médico veterinario.

Se deben mantener la nariz y los ojos del gato limpios, se pueden utilizar vaporizadores y gotas nasales de solución salina para ayudar a despejar los conductos nasales. Un mucolítico puede ayudar a reducir la congestión. Los antiinflamatorios no esteroideos pueden bajar la fiebre y reducir el dolor de boca, y pueden utilizarse antibióticos de amplio espectro para tratar las infecciones bacterianas oportunistas, cuando sea necesario. También, se puede recetar una pomada ocular que contenga antibióticos para evitar la irritación de la córnea producida por las secreciones secas del ojo, así como infecciones bacterianas. 

Los gatos suelen perder el apetito y dejar de comer debido a la congestión y a las úlceras en la boca. Las lesiones superficiales se curan rápidamente y el apetito se recupera a los 2-3 días de su aparición. Si los gatos no han comido durante más de tres días, es posible que necesiten ser hospitalizados para recibir líquidos y nutrición parenteral. 

Debido a que no hay un tratamiento para las enfermedades causadas por el calicivirus felino, la mejor protección que le podemos dar a nuestros pacientes es la prevención mediante un adecuado esquema de vacunación, tanto en gatitos, como en gatos adultos y a lo largo de toda su vida.