Animales de Compañia

Vacuna contra la leucemia felina: mitos y verdades

22 febrero 2022

Por medio de la vacuna para la leucemia felina, es posible prevenir la enfermedad infecciosa FeLV

La leucemia felina es una de las enfermedades más graves que pueden afectar a su gato. De origen infeccioso, la patología es causada por el virus de la leucemia felina (FeLV, por sus siglas en inglés), el cual predispone al animal al desarrollo de tumores, enfermedades degenerativas e inmunosupresión. En la práctica, la FeLV puede debilitar el sistema inmunológico del animal y favorecer la aparición de otras condiciones fatales.

Los tutores suelen tener muchas dudas en relación con la leucemia felina. El diagnóstico de esta enfermedad sin cura asusta, y el veterinario debe poder educar al tutor con la información correcta para que el gato pueda mantener una buena calidad de vida. Más que eso, la postura preventiva por medio de la vacunación es la recomendación absoluta y se debe evidenciar desde la primera consulta. Para ayudar en esa comunicación, hablamos con el médico veterinario Waldemar Tavares sobre los principales puntos que se levantan en el consultorio en relación con esta enfermedad. Continúe leyendo para conocer los mitos y verdades que circulan entre los tutores sobre la FeLV y la vacuna para la leucemia felina.

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La vacuna para la leucemia felina es obligatoria para los gatos: Verdad

Uno de los errores más grandes de los tutores es creer que la vacuna para la leucemia felina solo es necesaria para los animales que tienen acceso a la calle. Si la vacuna contra FeLV es esencial o no esencial es un tema de debate constante en la literatura médica. Para la World Small Animal Veterinary Association (WSAVA), la vacuna contra FeLV se considera no esencial porque la frecuencia de la enfermedad varía según las regiones del mundo; en lugares de mayor prevalencia, como América Latina, los médicos veterinarios deben prestar más atención a la vacuna contra FeLV. En cambio, la American Animal Hospital Association (AAHA) y la American Association of Feline Practitioners (AAFP) tienen otra postura y afirman en las pautas actualizadas sobre vacunación felina de 2020 que la vacuna para la leucemia felina está clasificada como uno de los inmunizantes esenciales para gatos de hasta 12 meses de edad.

Solo los gatos que frecuentan las calles tienen riesgo de contraer la leucemia felina: Mito

Al contrario de lo que muchos tutores pueden pensar, los gatos caseros también pueden verse afectados por la leucemia felina. “Esto se debe a que la transmisión del virus sucede por el contacto de saliva, por medio materno, durante la gestación o durante los cuidados en la lactancia de la camada”, explica el profesional. Por ello, se debe alentar el diagnóstico y vacunación de todos los gatos de menos de 12 meses y de todos los gatos de reciente adopción, inclusive antes de integrarlos al hogar si es que existen otros gatos.

Un gato diagnosticado con FeLV no puede convivir con otros gatos: Depende

Esta, con seguridad, es una de las preguntas que más preocupan a los tutores cuando de leucemia felina se trata. Debido a que es una enfermedad sumamente contagiosa, es común que muchos tutores que tienen más de un gato no sepan cómo mantener la convivencia entre un animal infectado y otro sin el virus de la FeLV.

En este caso, la recomendación esencial es mantener separados a los gatos positivos de los sanos, sin embargo, si eso no es posible, el veterinario debe ser capaz de explicarle al tutor que los gatos negativos que son vacunados pueden eventualmente volverse positivos debido a la alta presión de infección en ambientes donde los animales vacunados negativos conviven con animales positivos. La vacuna contra FeLV es segura y tiene un poder de inmunización muy alto, con una eficacia cercana al 90%. Por lo tanto, aunque son bajas, las posibilidades de infección aún existen.

Por esto, al permitir la convivencia entre un gato positivo para FeLV y animales sin el virus, es necesario que el tutor entienda el riesgo de transmisión que existe, incluso con la vacunación. “En estos casos, se recomienda realizar pruebas anuales en los animales negativos, antes de la aplicación del refuerzo de la vacuna para la leucemia felina”, aconseja Waldermar.

El tratamiento de la leucemia felina se puede realizar por medio de la vacunación: Mito

Es importante dejarle claro al tutor que la inmunización no es un tratamiento para gatos que ya están enfermos. Esta actúa solamente como una forma de prevención para que un felino saludable no adquiera el virus. Además, antes de aplicar la vacuna para la leucemia felina, el tutor debe someter al animal a una prueba de detección de antígenos. “El test rápido de detección de la FeLV es bastante confiable, principalmente, en animales con la enfermedad activa”, resalta el veterinario.

De esta forma, es posible evitar la vacunación en un gato positivo para FeLV. Sin embargo, existen otros estados de la enfermedad en la que será necesario repetir la prueba de 6 a 12 semanas después, o inclusive realizar una prueba de PCR para confirmar o descartar el diagnóstico inicial.

La vacuna para la leucemia felina es el único cuidado necesario para prevenir la enfermedad: Mito

Aunque la vacuna para la leucemia felina sea la principal forma de prevención de la enfermedad, no es la única medida necesaria. En este caso, una buena sugerencia que darle al tutor es invertir en una crianza casera para garantizar la salud del gato. Para ello, es necesario explicar a los tutores los beneficios de poner mallas en las ventanas de la casa y evitar el contacto del animal con el medio externo.

Otro cuidado que se puede recomendar para la prevención de la leucemia felina es la esterilización. Además de promover la salud y el control poblacional de los animales, el procedimiento vuelve al animal más casero, lo cual disminuye el contacto con otros gatos, además de evitar las peleas entre gatos, fuentes importantes de infección con el virus de leucemia felina.

* Waldemar Tavares (CRMV-RJ: 13772) es graduado en Medicina Veterinaria de la Universidade Castelo Branco y es maestro en Diagnóstico Avanzado Clínico y de Laboratorio en Medicina Veterinaria con énfasis en Enfermedades Infecciosas de los Pacientes Felinos por la Universidade Severino Sombra